Manuel García de la Torre

Manuel Antonio García de la Torre Fernández

lunes , 11 de diciembre de 2017


     Conquense de nacimiento y  afincado en el  mediterráneo
por voluntad  propia,  paso los  primeros años de mi vida en
Motilla del Palancar.

      Es allí donde D. Antonio, "Godo", intenta enseñarnos a
pintar con óleos a tres o cuatro guachos del pueblo con poco 
éxito  por  lo  que  a mi se refiere. Lo que si consiguió es
despertar en mi  una  curiosidad  por  la  luz, el color, la
atmósfera que me separa de los objetos y la que los envuelve,
que  me ha acompañado toda mi vida.

      Después  de pasar  por Cartagena y Cádiz, durante diez
años navegué  como oficial  de comunicaciones  de la  marina
mercante por mares de todo el mundo. 

      Fueron miles de imagenes ante mis ojos. 

      Y es la luz, siempre la luz y la atmósfera  creada por
ella, lo  que  ha perdurado en  mi  retina produciéndome  la 
necesidad interior de recuperar la esencia de lo visto:
el sol de media tarde frente a los  desiertos libios, la luz
del  amanecer y  del ocaso en los rios africanos,  el sol de
media  noche  en mares boreales,  la insoportable  mezcla de
éxtasis y ansiedad  creada por el rayo verde, las calmas del
Pacífico y sus noches perfectas, etc...

     Turner, Monet, Levitan, Sabrasov, Sorolla,... con todos
ellos  y con algunos más he compartido mi tiempo disfrutando
de la luz.

     Al fin, todo ha contribuido a despertar mi sensibilidad
cómo artista, aunque de forma tardía,y lo descubro ahora que
vivo en  el Mediterráneo donde la  luz siempre está presente
y la atmósfera es protagonista de la vida.

      Utilizo para desarrollar la necesidad vital  de pintar
el  pastel  cómo  técnica  casi  exclusiva.   Con  formación
absolutamente  autodidacta  es  con  él donde más  cómodo me
encuentro.

      Consciente  de  mis  defectos, limitaciones, errores y
desde  la  más  humilde  modestia he  decidido dar a conocer
parte de mi obra  a través de esta página, deseando, de todo
corazón, que disfruteís tanto con ella cómo para que queraís
compartirla.

Manuel García de la Torre